miércoles, 4 de septiembre de 2013

12.

A veces la vida nos sorprende de manera irracional. De pronto nos damos cuenta de que hay alguien más en nuestra vida y nos percatamos que caminamos de manera diferente, que miramos diferente.

Te escribo a ti, que me diste la idea de publicar en este blog las cosas que pensaba y sentía porque te gustaba como sonaban mis palabras. Te hablo a ti que me hiciste tener ganas de luchar. A ti, que me enseñaste que en la vida la distancia y el tiempo no son un impedimento para estar cerca. Que 17 días no son tantos. Me enseñaste que lo importante no es el lugar o las cosas que haces, que lo importante es con quien.

Aprendí contigo que esperar vale la pena si al final la recompensa es un abrazo y que hay castillos tan sólidos que no hay tormenta que pueda derribarlos. Aprendí a soñar, a reír, a querer con toda el alma y a valorar lo que realmente importa. A no decir odio,  a no sentirlo.

Entendí que hay un camino muy largo por delante en el que quiero que estés siempre, poder mirar mi corazón y ver cada una de tus huellas. Sé con certeza que esto es lo que quiero. Y si puedo pedir.. Quiero que sea para siempre.

"En realidad nunca existió un último abrazo.."

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