viernes, 27 de noviembre de 2015

365 días aprendiendo a seguir sin ti.

Por desgracia para la mayoría de personas lo que voy a relatar a continuación les resultará familiar y la minoría restante, acabará por entenderlo en algún momento de su vida. Hablo de ese mazazo que te da la vida cuando sin estar lo suficientemente preparado te quitan a una persona de tu vida para siempre y, créeme, nunca se está preparado para eso. Una de mis películas favoritas describe este sentimiento de una manera que siempre me ha fascinado diciendo que la muerte de un ser querido "Es como subir a oscuras las escaleras hacia tu dormitorio y pensar que hay un peldaño más. El pie cae y hay un horrible instante de oscura sorpresa."

De todas formas con esto que escribo no pretendo describir lo que se siente porque, aprovechando que estoy haciendo referencia a esta maravillosa película: "Si alguna vez habéis perdido a alguien muy importante para vosotros entonces ya sabéis lo que se siente y si no, no os lo podéis ni imaginar." Lo que realmente pretendo es transmitir una mínima parte de lo que aprendí cuando perdí a una de las personas más grandes de mi vida.

De ella aprendí que lo más importante de todo es luchar por las personas que te importan, que el sentido de la vida se esconde en atesorar los pequeños momentos que compartimos porque puede que mañana ya no puedas crear otro nuevo. Aprendí que cuando llueve, cuando la vida te puede, cuando todo sale mal la solución siempre es cantar. Que nunca hay que perder la sonrisa, que nunca hay que quejarse. Si un día no tienes fuerzas, no seas tonta y cógelas, están sobre la mesa.

Comprendí que querer realmente a alguien significa decir "márchate" cuando a esa persona ya no le hace bien quedarse. Me di cuenta de que no todo el mundo sabe estar en momentos así y no por ello quiere decir que te apoyen menos. Esto me enseñó a reconstruirme, a sobreponerme y a ser más tolerante. Aunque he de admitir que esto último me ha llevado un poco más de tiempo.

Pero sobre todo si algo he sacado en claro de esta lección es que cada paso que des en la vida tiene que ir dirigido a ser esa persona que esperaban de ti. No dejes de luchar, pase lo que pase. Si echas de menos a alguien, ve a buscarlo. Díselo. Haz en cada momento lo que sientas. Comparte tu tiempo con quien sientas que tienes que compartirlo. Equivócate si es necesario, hay personas por las que vale la pena hacerlo. Es la única manera de vivir tu vida sin tener que arrepentirte mañana. Haz de ti tu mejor versión como solo esa persona sabía hacerlo. Corrige tu errores, asúmelos y sigue intentando aquello que no pudiste conseguir ayer.

Sólo así comprenderás que la suerte de la vida no está en los números de una ruleta, que la chispa de vivir te la dan esos momentos que te quedas para siempre. Suerte es tener a esas personas que cuidan de nosotros todos los días y que muchas veces lo damos por obvio. Suerte es volver a buscar a una persona y que te reciba con los brazos abiertos.

Gracias por enseñarme a valorar lo que realmente merece la pena, por quererme y por hacerte querer tanto. Por darme fuerzas siempre. Por creer en mí. Por hacerme feliz con tan poquito. Por tus momentos. Por tus palabras y por todas las cosas que nunca me dijiste pero que me demostrabas a diario. Por tus sonrisas. Por tus comidas. Por enseñarme lo que significa ser familia. Por darme ganas de mejorar cada día. Por ser un ejemplo a seguir. Por tener el corazón más noble en el que he estado jamás. Por haberme cuidado cuando era pequeña y cuando crecí. Por tu energía y ese buen rollo que siempre transmitías. Yo jamás necesité pedirte nada, porque todo me lo diste.

365 días y te sigo echando de menos como si fuera el primero.

"Porque fuiste y has sido la chispa que me ha hecho vivir."

domingo, 8 de noviembre de 2015

Te recuerdo

Dicen que el arte de perder se aprende en las derrotas. Siempre he sido de las que piensa que todo se supera, incluso cuando nosotros mismos pensamos que no podríamos seguir.

Tengo que reconocer que jamás pensé que podría seguir sin ti. Tu que eras mi fuerza y mi todo. Una de las más grandes debilidades que he tenido. No hablo así de ti porque te hayas ido.. Es que nunca me diste un solo motivo para quererte un poco menos de lo que hoy te quiero.

Tu me enseñaste que en la vida hay que mantener la sonrisa incluso cuando ya no nos quedan fuerzas. Me enseñaste que hasta la persona más fuerte tiene que aceptar a veces que necesita ayuda. Pensarás que cuando te apoyabas en mi para caminar eras tu quien necesitaba un apoyo.. 

Si pudiera decirte que coger tu mano me hacía enfrentar la vida de una manera tan diferente. Que si hoy me siento una buena persona es porque tu me hiciste serlo.

Me enseñaste lo que significa tener una familia, me enseñaste que hay que cuidar a las personas que nos importan, que cada minuto puede ser el último y que si quieres a alguien se recorre el mundo en un segundo solo para estar ahí. 

Me diste las fuerzas para seguir con mis estudios, me diste el cariño que me hizo aprender a querer. Me dabas tanta vida que me hacías querer ser la mejor versión de mi. 

Cuanta magia transmitías, cuantos momentos compartimos. Moriría ahora mismo por sentarme a ver la tele contigo. Moriría por escucharte una vez más echarme la bronca por salir sin un abrigo.

Que puedo decir.. Te estoy eternamente agradecida por haber sido la mejor abuela que pude tener. Me hiciste y me haces sentir la persona más afortunada del mundo.

Te echo de menos como el primer día. 


jueves, 19 de febrero de 2015

Las malas de verdad.

Muchas veces me acuerdo de tu última felicitación de cumpleaños. Aquella simple frase que me partió en dos para luego recomponerme: "Toca tirar para adelante, sé que viene un año difícil y espero estar ahí para demostrarte que de todo se sale". Porque sólo quien me conozca de verdad sabe lo que ha sido este año para mí. Tú más que nadie sabes lo que he llorado y lo que me ha costado levantarme. Créeme si te digo que pocas veces encuentro palabras para ti, porque eres tú quien ha buscado por todas partes los motivos para hacerme seguir cuando no me quedaban ganas. Porque has sido tú quien ha dicho mil paridas cuando lo único que me apetecía era llorar, solo para hacerme sonreír.

Sólo puedo decir que llegaste en un momento malo y afortunadamente para mí, te quedaste. Te quedaste y estuviste como pocas personas en mi vida podrían haber estado. Celebrando mis victorias y sobreponiendo con una botella de ron las mayores derrotas. Quiero que sepas que si hoy por hoy he llegado a donde he llegado y que si soy quien he llegado a ser, en gran medida es gracias a ti. Haces que las cosas sean fáciles.

Me han dicho que no saben por qué te aguanto tanto. Quizás sea porque en muchas ocasiones he sido yo quien te ha visto llorar o quien ha estado hablando contigo hasta las tantas de la mañana. Muchas veces incluso he sido yo la que te ha echado más de una bronca. Eres un trasto, siempre te lo digo. Pero nunca me faltó un abrazo tuyo cuando las cosas no iban bien en casa o cuando se fue mi abuela, entre otros tantos momentos malos. Nunca dejaste de decirme la verdad, por muy dura que fuera. ¿Qué por qué te aguanto tanto? Extrapola.

Te aguanto por las risas, por los abrazos. Por los bot premade leona/tristana que seguirán siendo los mejores de EUW aunque nos baneen de por vida. Por las fiestas, por las viciadas, por los malos momentos, por los buenos. Por las reventadas que me metías haciendo deporte. Por los mimos, por las broncas, por las tardes irrepetibles, por las locuras y por los momentos de cordura. Porque créeme si te digo que no cambio nada de lo que hemos compartido.

Quiero que entiendas que si me necesitas voy a donde haga falta, que daría la cara una y mil veces por ti. Incluso cuando el resto del mundo parezca no entenderte. Incluso cuando ni tu misma te entiendas, seré capaz de sacar la paciencia necesaria para sentarme contigo y encontrarle un poco de sentido al mundo loco que nos rodea.

Me emociona echar la vista atrás y pensar en la de cosas que hemos compartido y todas las que nos quedan. Y bueno.. Solo decirte que espero que lo que venga sea bueno, que espero que la vida te traiga lo que te mereces y si no.. Lucharemos por que venga..

¡Gracias por todo!

Te quiero chiquita.

"Through the good times, through the bad times,
  Through the long days, through the hard nights,
  Keep on till we see the sun.."

sábado, 24 de enero de 2015

De mí para mí.

¡Hola pequeñaja!

Hace mucho tiempo que no estamos en contacto. Lo cierto es que sé que los momentos por los que estás pasando ahora mismo no son nada fáciles. No puedo decir que los míos lo sean pero a lo largo del camino he aprendido ciertas cosas que hacen que todo esto sea más fácil de llevar.

Lo primero y lo más importante que quiero decirte es que te quieras. Quierete mucho, quierete bien. No permitas por nada del mundo que nadie, NADIE, haga que te dejes de querer. Sé que piensas que no vales, que no eres capaz de muchas cosas. Déjame decirte que si pudieras ver hasta donde has llegado hoy, te sorprenderías muchísimo. No hagas caso a ese profesor que te llamó mediocre y te dijo que no pasarías del bachiller. Ni de esa amiga que te hizo pensar que eras lo peor que le había pasado. Sigue. Sigue adelante y persigue tus sueños, porque después de mucho esfuerzo conseguirás lo que te propones.

Sé paciente. Las cosas a veces se hacen esperar y muchas otras veces no llegan. Aprende a aceptar las cosas tal y como son, tal y como vienen. Especialmente aquellas que no puedes cambiar. Sé fuerte y no te rindas nunca. Hay días en los que las ganas de dejar de luchar te pueden, pero encuentra el apoyo necesario para levantarte. Confía en ti, en tus posibilidades. Trata de mejorar siempre como persona y no te acostumbres a las cosas negativas. Valorate y si sabes lo que vales, busca lo que te mereces.

No te vuelvas a decir nunca más que si "esto" pasase no serías capaz de seguir. Serás capaz. No quiero estropearte las partes emocionantes, pero con el paso del tiempo tendrás que vivir muchísimas cosas. Habrán momento inmensamente felices y otros muy duros. Aprende de ellos, de todos y cada uno de ellos. Son esos momentos que te dejarán sin aliento los que hacen posible que tu llegues a ser la persona que soy hoy.

P.D: Dale un beso a abuela y dile que la quiero.