¡Hola pequeñaja!
Hace mucho tiempo que no estamos en contacto. Lo cierto es que sé que los momentos por los que estás pasando ahora mismo no son nada fáciles. No puedo decir que los míos lo sean pero a lo largo del camino he aprendido ciertas cosas que hacen que todo esto sea más fácil de llevar.
Lo primero y lo más importante que quiero decirte es que te quieras. Quierete mucho, quierete bien. No permitas por nada del mundo que nadie, NADIE, haga que te dejes de querer. Sé que piensas que no vales, que no eres capaz de muchas cosas. Déjame decirte que si pudieras ver hasta donde has llegado hoy, te sorprenderías muchísimo. No hagas caso a ese profesor que te llamó mediocre y te dijo que no pasarías del bachiller. Ni de esa amiga que te hizo pensar que eras lo peor que le había pasado. Sigue. Sigue adelante y persigue tus sueños, porque después de mucho esfuerzo conseguirás lo que te propones.
Sé paciente. Las cosas a veces se hacen esperar y muchas otras veces no llegan. Aprende a aceptar las cosas tal y como son, tal y como vienen. Especialmente aquellas que no puedes cambiar. Sé fuerte y no te rindas nunca. Hay días en los que las ganas de dejar de luchar te pueden, pero encuentra el apoyo necesario para levantarte. Confía en ti, en tus posibilidades. Trata de mejorar siempre como persona y no te acostumbres a las cosas negativas. Valorate y si sabes lo que vales, busca lo que te mereces.
No te vuelvas a decir nunca más que si "esto" pasase no serías capaz de seguir. Serás capaz. No quiero estropearte las partes emocionantes, pero con el paso del tiempo tendrás que vivir muchísimas cosas. Habrán momento inmensamente felices y otros muy duros. Aprende de ellos, de todos y cada uno de ellos. Son esos momentos que te dejarán sin aliento los que hacen posible que tu llegues a ser la persona que soy hoy.
P.D: Dale un beso a abuela y dile que la quiero.
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