¡Hola pequeño!
Cuánto tiempo, ¿verdad? Casi toda una vida.
Perdona por no haberte escrito antes, la verdad es que no quería aburrirte con
los escasos acontecimientos que han tenido lugar últimamente por aquí. Para
serte sincera, todo sigue como antes. Mamá y papá están bien. Ya sabes, te
echan de menos, aunque no lo dicen. Esto que quede entre tú y yo, pero las
cosas cambiaron mucho desde que te marchaste.
Mamá ha tirado con todos nosotros. La verdad
es que aunque llore más de la cuenta siempre fue la fuerte, papá sin
embargo no ha podido con esto. Es triste verlo así, ¿sabes?. Al final todos nos
hemos rendido con él.
Supongo que también quieres saber de mí y te
preguntarás por qué de repente esta urgencia porque sepas de nosotros. No sé..
Siento que siempre que me fallan las fuerzas estás aquí. Miro a nuestra
familia, distante, herida. No puedo rendirme, sentiría que te fallo a ti que
luchaste hasta el último momento por no dejarnos solos. Ojalá no te hubieras
ido, sé que eres y siempre has sido las fuerzas que me faltan.
Espero que te estén cuidando igual que lo haces
tú conmigo.
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